Reposicion, no solamente estirar.
Con el envejecimiento, los tejidos profundos de la cara descienden y aparecen cambios como pérdida de definición mandibular, descenso de las mejillas, pliegues más visibles y alteraciones en la transición entre cara y cuello.
El lifting Deep Plane permite trabajar por debajo de planos superficiales de la cara para liberar y reposicionar estos tejidos.
En lugar de depender principalmente de tensión sobre la piel, buscamos colocar los tejidos profundos en una posición más favorable y después permitir que la piel se adapte a ese nuevo soporte.
El objetivo es obtener una apariencia más descansada, definida y natural.
La cara y el cuello envejecen juntos.
Por eso evaluamos la línea mandibular, la región debajo del mentón, el músculo platisma, la grasa, la piel y las estructuras profundas del cuello.
En algunos pacientes el tratamiento del cuello constituye una parte fundamental del rejuvenecimiento facial.
El objetivo es conseguir continuidad entre una cara rejuvenecida y un cuello proporcionado.
Una pérdida del ángulo entre mandíbula y cuello puede relacionarse con diferentes elementos: grasa, laxitud de piel, bandas del platisma o cambios en estructuras más profundas.
Identificar cuál de ellos está produciendo el problema permite diseñar la cirugía adecuada.
Por ello, una cirugía de cuello no consiste simplemente en retirar grasa o tensar piel.
Una mirada más descansada conservando la expresión
Con el tiempo pueden aparecer exceso de piel en los párpados, bolsas grasas o cambios en la región alrededor de los ojos.
La blefaroplastia busca mejorar estos elementos respetando la forma natural de los ojos.
El objetivo no es cambiar la mirada sino disminuir aquellos signos que producen una apariencia de cansancio o envejecimiento.
Puede realizarse de manera aislada o como parte de un rejuvenecimiento facial integral.
Cuando está indicado incorporamos imagen tridimensional VECTRA XT para documentar y analizar la anatomía facial.
La imagen 3D permite observar proporciones y asimetrías y mejora la comunicación entre paciente y cirujano durante la planeación.
La tecnología complementa la evaluación médica; no la sustituye.
La cirugía facial requiere conocimiento anatómico, planeación, evaluación preoperatoria y seguimiento.
Los procedimientos quirúrgicos se realizan en Hospital Ángeles Puebla, dentro de un entorno hospitalario formal.
No buscamos que otra persona note primero la cirugía.
Buscamos que perciba una cara descansada, natural y congruente con el paciente.
Puede ser útil cuando existe descenso de las mejillas, pérdida de definición en la mandíbula, flacidez facial, cambios alrededor de la boca y alteraciones en la transición entre cara y cuello.
No todos los pacientes necesitan la misma extensión de cirugía.
El grado de envejecimiento y las características anatómicas determinan qué debe tratarse.
No existe una edad determinada. Dos personas de la misma edad pueden presentar grados de envejecimiento completamente diferentes. La indicación depende principalmente de la posición de los tejidos, anatomía facial, calidad de piel, cuello y expectativas del paciente. En algunos casos es preferible intervenir cuando los cambios todavía son moderados y es posible conseguir una restauración más discreta. En otros, los tratamientos no quirúrgicos siguen siendo suficientes.
El envejecimiento facial no ocurre solamente en la piel. Con el tiempo cambian el volumen, la posición de los tejidos y la definición de la cara y el cuello. La cirugía facial moderna permite tratar estos cambios en diferentes planos, buscando reposicionar los tejidos y recuperar proporciones sin producir una apariencia artificial o excesivamente estirada. Especial interés en rejuvenecimiento facial y de cuello mediante técnicas Deep Plane.
Las incisiones de un lifting se planean alrededor de estructuras naturales de la oreja y del cabello buscando que puedan integrarse de manera discreta. Su extensión depende del grado de envejecimiento y de las estructuras que requieren tratamiento. Una cicatriz nunca puede considerarse invisible y su evolución depende tanto de la técnica quirúrgica como de la cicatrización individual del paciente.
Una parte importante de la consulta consiste en determinar cuándo no se necesita cirugía. Dependiendo del problema pueden considerarse tecnologías de energía, tratamiento de piel, toxina botulínica, bioestimulación u otros procedimientos. Cuando el problema principal es el descenso de tejidos, continuar agregando volumen o energía puede no resolverlo adecuadamente. El diagnóstico ayuda a establecer ese límite.
Rejuvenece tu rostro sin dejar de verte como tú.
Descubre cómo un Deep Plane Facelift puede ayudarte a recuperar firmeza y definición en tu rostro y cuello, con un enfoque seguro, profesional y completamente personalizado.